Qué, cómo y por qué lee el que lee y otras variables interesantes

31 de enero de 2017 / Por Rubí Alonzo

Durante estos días me di a la tarea de indagar un poco sobre este tema, pues al igual que los padres de familia, a nosotros los maestros también nos preocupa poder ser buenos promotores de lectura que nos permita fomentar y consolidar el gusto por la misma en nuestros niños y adolescentes.

1-4.jpgApenas el año pasado CONACULTA con el apoyo de otras instituciones y varios especialistas, realizó una encuesta a nivel nacional de donde se obtuvieron datos que resultan sumamente interesantes para poder proyectar una estrategia clara para la formación de jóvenes lectores.

En México se leen 5.3 libros por año de los cuales 3.5% se leen por gusto y 1.8% por necesidad escolar o laboral. La lectura cada 2-6.jpgvez se diversifica más por la oferta tecnológica, cada vez más personas además de leer libros impresos se toman bastante tiempo en leer en las redes sociales, blogs u otras plataformas digitales. El libro impreso aún es el gran favorito con un 86.6 % de preferencia y tan solo el 3.3% se decide por la lectura en formato digital; mientras que el 10.1% alterna la lectura en los dos formatos.

Los motivos por los que se lee, también plantean un pa3-4.jpgnorama alentador, pues los grandes lectores leen por placer, la escuela por su parte debe fomentar este tipo de lectura y no conformarse tan solo con cumplir con las lecturas de los libros de texto.

Un dato revelador fue que los maestros son mencionados como los mayores puentes de lectura; debo de admitir que fue reconfortante y a la vez retador ser parte de este círculo de promotores de lectura sobre todo en estas últimas décadas.

Sé que aún nos localizamos a mucha distancia de los grandes países lectores como Finlandia con un promedio de 47 libros por año, sin embargo estamos situados en el tiempo espacio preciso para iniciar un cambio que nos permita avanzar a un ritmo constante y sostenido.

Si bien los maestros fuimos referidos como promotores con más influencia entre los que leen, nos siguen en importancia los padres de familia que pese al poco tiempo que les deja una larga jornada laboral, se dan el tiempo suficiente para incentivar el hábito de lectura en sus hijos. Por ello les propongo algunas estrategias que les permitan acrecentar esta influencia. IMG_7572.jpg

  • Todos crecimos con la idea de que la lectura es cosa seria y muchas veces aburrida, tornemos a la lectura como un evento divertido; leamos con los niños chistes, tiras cómicas, adivinanzas, trabalenguas, etc.
  • Hagamos de la lectura en voz alta una experiencia familiar, los niños y jóvenes realmente disfrutan escuchar historias, poco a poco podrán alternar roles y serán ellos los que también sean protagonistas de este tipo de lectura.
  • Hagamos plática sobre lo que hemos leído, más allá de platicar de cómo nos fue en trabajo o la escuela, creemos la atmósfera perfecta para hablar de lo que hemos leído recientemente (libros, noticias, revistas, etc.), o de los libros que nos traen grandes recuerdos, hable de las personas que le animaron a leer.
  • Ahora que está muy de moda las grandes franquicias fílmicas que, en su mayoría, provienen de libros, provoque la curiosidad de sus hijos trayendo a casa los libros o películas de las que ya se haya visto o leído respectivamente. Siempre es oportuno compartir opiniones sobre qué escena está mejor construida ya sea en film o en papel.
  • Si quiere que sus hijos lean, déjese ver leyendo; en una casa donde hay material de lectura, cualquiera que este sea, siempre será una agradable tentación leer.
  • Y lo más importante, nunca ponga como consecuencia a una mala decisión el leer un libro. La lectura nunca debe ser un castigo.

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Rubí Alonzo

Escrito por Rubí Alonzo