Los temibles berrinches

14 de febrero de 2017 / Por MariCarmen Vadillo

Los niños en cierta etapa se enfrentan a estos “monstruos”; los berrinches suelen ser muy seductores, convencen a los niños de que es la mejor manera de exponer su punto de vista y exigir una resolución inmediata.  En esta historia, los padres muchas veces terminan como guerreros enfrentando a su hijo, quien mantiene su alianza con el monstruo.  Lo cierto es, que después de una batalla, todos se sienten cansados y mal, tanto el niño como sus padres; entonces ¿porqué le otorgamos ese poder al monstruo del berrinche?, ¿porqué aceptamos su invitación a la batalla y en contra de nuestro hijo?  En este artículo platicaremos de una estrategia para romper esa alianza entre el berrinche y nuestro hijo, para poder restaurar nuestra alianza como padres con él y poder enfrentar juntos a ese monstruo que se quiere salir de control.

Imagen4.pngLa primera idea útil es reconocer que el berrinche está movido por la emoción del enojo y la frustración.  Estas emociones muchas veces se vuelven tan intensas que le cuesta mucho trabajo a la persona distinguir qué hacer con ellas, de manera que no se deje dominar por las mismas.

El enojo tiene una función en nuestra vida, nos permite tener la energía y la intención de marcar límites, de ayudarnos a sostener relaciones justas con los demás; sin embargo, cuando esta emoción se desborda, muchas veces nos ofusca y nos hace creer que sólo nuestro punto de vista es válido y nos cuesta trabajo escuchar lo que los otros nos están diciendo.

Uno de los recursos más interesantes que tienen nuestros hijos es el poder de la imaginación y la fantasía.  A través de este elemento podemos junto con nuestros hijos desenmascarar al monstruo del berrinche.  Es importante reconocer cómo este monstruo “se mete” a sus cabezas, qué ideas le propone, cómo estas ideas que propone el monstruo terminan muchas veces metiéndolo en problemas a él, “es tan tramposo este monstruo que sólo busca Imagen5-1.jpgmeternos en problemas, para luego reírse de nosotros” 

Una vez que hemos descubierto el plan del monstruo, ahora es momento de encontrar sus debilidades, ¿cómo podemos reconocer que hace débil a ese monstruo?, en esto nuestros hijos seguro serán expertos, ellos pueden identificar a qué le tiene miedo el monstruo, que cosas no le gustan, cuándo el monstruo no está rondando.  Este es el momento de hacer nuestra alianza con nuestros hijos, elaborar un plan para que juntos reconozcamos cuándo ese monstruo se encuentra cerca, lo más fácil es aprender a reconocer justo antes de que se vuelva poderoso.

Juntos padres e hijos llevarán a cabo su plan para evitar que ese monstruo se salga de control.  Muchas veces lograremos ganar las batallas, pero también habrá ocasiones en donde resultemos vencidos, esto no debe desanimarnos.  Es importante saber que cada vez Imagen6.jpgque nosotros ganamos, sentamos un precedente para que la siguiente batalla no sea tan difícil.


Otro aspecto importante es compartir con nuestros hijos cómo nosotros hemos enfrentado a esos monstruos, cuáles han sido nuestras estrategias, pues esto permite que los niños sientan empatía hacia sus padres y también evita que se sientan culpables de que algunas veces los monstruos les ganen.  Es muy diferente pensar que algo sólo te pasa a ti, a descubrir que esto le puede pasar a cualquier persona.

Finalmente este tipo de estrategias permite al niño sentirse competente y en control de sus emociones, refuerza su sentido de autonomía y su seguridad.  Muy bien, ya estamos listos para enfrentarnos a ese temible monstruo.  ¡Suerte en sus batallas futuras!

 

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MariCarmen Vadillo

Escrito por MariCarmen Vadillo