Cuatro razones de ser inspirado en el Reggio Emilia Approach

09 de enero de 2018 / Por Sausan Burshan

El Reggio Emilia Approach, desarrollado en las escuelas municipales de la cuidad de Reggio Emilia en Italia, ha sido un fuente inspiración pedagógica, cultural y político a nivel mundial desde los años ‘80s. Pero ¿Qué es lo que hace a esta propuesta tan inspiradora? Para nosotros en Ágora, Comunidad Educativa, el Reggio Emilia Approach tiene cuatro ideas clave que fundamentan nuestra filosofía y pedagogía:

Rol de escuela en la sociedad

La experiencia de las escuelas de Reggio Emilia nace después de la segunda guerra mundial, cuando algunos ciudadanos se unieron con el  deseo de crear un mundo nuevo, más justo y libre de opresión, donde sus voces fueron escuchadas y respetadas. Entendieron que la sociedad se construye entre las personas que participan activamente en ella y que la escuela juega un rol importante en este proceso, por ser uno de los primeros lugares doFoto Reggio Emiliande los niños se encuentran con la sociedad y empiezan a tener un rol activo en ella. Por esta razón las familias en Reggio Emilia inician la reconstrucción de la sociedad construyendo una escuela como Loris Malaguzzi (director de escuelas municipales de 1963 a 1994) describió, “… debía ser una escuela diferente para educar a los niños de diversas maneras”. Actualmente las escuelas ya forman parte integra de la identidad de la cuidad y son aportadores activos en la construcción de una cuidad próspera, participativa, inclusiva y sostenible.

La imagen del niño

Cada sociedad crea su propia imagen del niño, la expectativa que tiene cuando ven un niño. Esta imagen es el factor principal para determinar los valores que la sociedad pone en el niño y en su rol en la sociedad, así como en la definición de sus derechos. Desde sus inicios, en las escuelas de Reggio Emilia la imagen del niño fue la de un ser capaz, rico en potenciales, poseedor de derechos. Loris Malaguzzi en una entrevista para el libro “Los cien lenguajes de los niños” nos explica “… si los niños tienen verdaderos derechos, entonces deben de tener las oportunidades para desarrollar sus inteligencias y poder estar listos para el éxito que no debía escapárseles”. La imagen del niño se ha sostenido por más de 50 años en Reggio Emilia, durante este tiempo la cuidad ha invertido un porcentaje significativo de su presupuesto en la educación inicial y preescolar, incluso durante la crisis económica, social y política.  

La complejidad de conocimiento

La imagen del niño se convirtió en la base sobre la cual la misión de la educación fue definida posteriormente. En 1961 Bruno Ciari, un colaborador de Loris Malaguzzi, lo definió diciendo “la educación debe liberar la energía y las capacidades de la infancia, así como promover el desarrollo armónico de los niños, en todas las áreas – comunicativa, social, afectiva, y con respeto al pensamiento critico y científico.”  Desarrollan un propuesta educativa que se puede definir como construccionista-social y progresista, tomando pautas de un gran variedad de teóricos y filósofos en el campo educativo así como de otros ámbitos como son: Piaget, Vygotsky, Munari, Dewey. Sin embargo, no fueron exclusivos ni terminantes, los pedagogos de Reggio Emilia tomaron las ideas que reflejaban la imagen del niño y tejieron una propuesta educativa propia que constantemente es actualizada por nuevas corrientes e investigaciones alrededor del mundo y en las prácticas docentes de las mismas escuelas.

Niños en Ágora Comunidad Educativa

Relación entre la teoría y práctica

La convicción de que la práctica en las escuelas municipales debe ser constantemente actualizada por nuevas teorías y que la práctica debe informar si la teoría tiene un cambio importante en el rol del docente. Tiziana Filippini y Claudia Guidici nos explican este espiral en el libro “Making Learning Visible” diciendo “Aprender a escuchar, ver, observar e interpretar las acciones, los pensamientos, y la lógica de la investigación y la construcción de los niños, nos ayuda a comprender el arte de estar y hablar con ellos, para entender mejor los procesos y procedimientos que  eligen para desarrollar las relaciones personales y adquirir el conocimiento. Así, la responsabilidad de los educadores deberá ser la de diseñar y construir los contextos que respalden a estos procesos y fomenten las relaciones, competencias, expectativas y la imitación.” Esto entonces requiere un maestro profesional, culto y curioso.

El Reggio Emilia Approach nos inspira por la convicción de que la escuela debe de aspirar a ser un lugar donde los niños, padres y maestros participan en la formación de una sociedad democrática, justa, segura y próspera. Nos inspira por las conexiones que se perciben entre el rol de la escuela y la imagen del niño como un ser fuerte, capaz, lleno de potenciales. Nos inspiran a crear relaciones y escuchar a los niños para entender sus procesos de aprendizaje y como poder acompañarlos en estos procesos.

 

Conoce más de  la propuesta educativa de Ágora

 

Sausan Burshan

Escrito por Sausan Burshan