Cómo iniciar la Secundaria con el pie derecho

17 de enero de 2017 / Por Rubí Alonzo

Si bien los chicos que inician la escuela secundaria están ávidos de ejercer su independencia, es importante considerar que la presencia de los padres de familia durante este periodo continúa siendo de fundamental importancia,  es necesario modificar la manera en que como padres  nos aproximemos en la relación con esta nueva etapa en la vida escolar de nuestros hijos.

La escuela secundaria ofrece un nuevo paradigma en la que los estudiantes deberán construir o mejorar estrategias no solo de aprendizaje, sino también de convivencia. Es bien sabido que, para la escuela, se espera que los chicos participen más en la toma de decisiones que involucren al grupo, que sean protagónicos en el aprender y por supuesto que puedan crear relaciones solidarias y duraderas con sus compañeros. Sin embargo esto no es  cosa fácil, se hace imperante el trabajo coordinado entre estudiante, padres y maestros; por ello les ofrecemos las siguientes recomendaciones para vivir la escuela secundaria con éxito. 


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  • Inicie con el pie derecho, asista  a la primera reunión de orientación.

Si bien en la mayoría de estas reuniones se tocan asuntos administrativos, es necesario que como padres estemos enterados de las reglas básicas de funcionamiento que ayuden a nuestros hijos a tener un muy buen primer día de escuela, un poco de certeza no le viene mal a nadie, sobre todo cuando se inicia un nuevo nivel escolar con nuevos amigos por conocer.

También es una magnífica oportunidad para conocer al equipo de maestros y padres de familia que formarán un nuevo círculo social escolar.

  • La adolescencia implica cambios, estemos preparados para ellos.

Parece obvio, sin embargo que nuestro hijo tenga tiempo suficiente de sueño  puede ser un detalle importante que influencie su desempeño en la escuela. La mayoría de los chicos suele tener un cambio en el esquema de sueño en esta etapa, generalmente se irán a la cama mucho más tarde de lo normal lo que implica un despertar dificultoso, la recomendación es tomar acuerdos respecto al horario que deberá seguir durante los días de escuela y el que podrá tener los fines de semana. También es recomendable tomar decisiones sobre el uso de la tecnología, recordemos que investigaciones recientes indican que el uso del móvil, instantes antes de ir a la cama altera  considerablemente los patrones de sueño.

  • La organización es vital, ofrezcamos la ayuda necesaria

La organización exitosa no es nada fácil, aún para nosotros los adultos, para nuestros hijos es primordial nuestra presencia como puntos de apoyo; crear un calendario personal  y planificar ayudará a nuestros hijos a tener una idea concreta de las actividades que tiene por realizar en la semana: actividades extraescolares, reuniones con los amigos, tareas, exámenes, trabajos, etc.

Aprender a mantenerse enfocado y terminar las prioridades les permite fluir en la ardua tarea del ser estudiante con múltiples materias que abordar día a día, sin nombrar las IMG_9754.jpgmúltiples situaciones que se viven en la globalidad.  

No está de más mencionar que para que esta organización sea factible, nuestros chicos precisan de un espacio adecuado y propio que le permita fluir; un espacio bien iluminado, apartado del trajín de la casa, que pueda apartarse en la medida de los posible de las distracciones cotidianas que tanto nos arrebatan.

  • Reconozca sus esfuerzos y construyan una relación de apoyo .

Muchas veces damos por hecho que la escuela es un momento más en la vida de nuestros hijos, sin embargo para muchos adolescentes es un reto importante por el que deben esforzarse continuamente,  por ello es fundamental construir una comunicación amable y honesta con respecto a el; ir más allá de los resultados de los exámenes, interesarnos genuinamente por lo que les está llamando la atención en este momento, los amigos, las dificultades que han tenido con los compañeros, las asignaturas o maestros, etc.

Cuando nuestros hijos notan nuestro interés en la escuela, éstos se la tomarán más en serio. La comunicación debe fluir en ambas direcciones, debe estar sustentada en la escucha, evitando hacer otras actividades mientras esta sucede (de lo contrario el mensaje que enviamos es de desinterés), no hagamos juicios a priori una buena escucha debe darse tiempo para entender todo el paisaje y no solo un fragmento. Cuando nuestros hijos hablan libremente podrán ver que los desafíos a los que se enfrentan son más fáciles de resolver.

 

 

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Rubí Alonzo

Escrito por Rubí Alonzo