A mí también me imponen las matemáticas…!!!

28 de marzo de 2017 / Por Rubí Alonzo

¿A ti también te pone mal ser el encargado de dividir la cuenta del café con los amigos?, no se diga el cálculo del 15% de propina, ¿has bajado una aplicación que te ayuda a salir de esos aprietos? Y aun así no dejamos de sentirnos inadecuados cuando de las matemáticas se trata.

Pero ¿qué fue lo que nos pasó? ¿Acaso no nacimos  buenos para los números?, resulta paradójico descubrir que si nos damos el tiempo para volver sobre todas nuestras malas experiencias no lo hemos estado haciendo tan mal, solo necesitamos re edificar nuestras propias estrategias y  tal vez así descubriríamos que el cálculo  no es tan complejo como la mítica nos lo ha hecho creer, tal vez dejar de pensar en que “lo exacto” de las matemáticas no se reduce a hacer las cosas bien o mal; por el contrario es una gran ventaja, es un camino que con las direcciones correctas se torna hasta divertido recorrer.

Pensemos en que no se trata de tener la respuesta rápida y correcta, se trata de tener un proceso de pensamiento lógico… cosa que muy pocas escuelas se preocupan por desarrollar.

Cuando pequeña he vivido en carne propia ese sudor frío que te recorre las sienes cuando se trata del cálculo matemático, aun cuando fuese totalmente capaz de resolver la incógnita, el bloqueo era inminente… ¿la razón?, simple… no había construido una estrategia propia y lógica para mi estilo de pensamiento y me obligaba a utilizar una única mecánica externa dada  por mi maestro. Fue hasta que inicié como maestra en Ágora que reconocí en la manera de pensar y resolver los problemas matemáticos de los niños mi oportunidad de reconstruir lo que tanto miedo me causaba, recorrer las estrategias tan bastas y originales de los chicos fue una oportunidad de oro para entender y encontrarle sentido a este lenguaje capaz de explicar el mundo.

Saber que para resolver un problema del día como este puede hacerse de tantas maneras… Libera toda la tensión.

Ilán tiene 15 canicas y Mateo tiene ocho ¿Cuántas canicas tienen entre los dos?

1-7.jpg   

 

“Yo tenía 15 en mi mente y conté 8 con mis dedos y me dio 23”

 

 

 

2-10.jpg

 

“Yo sé que al 15 le faltan 5 para llegar al 20, entonces el 15 con el 5 del 8 me dan 20 y 20 más el 3 del 8, son 23”

 

 

3-9.jpg

 

 

“Sumé el 5 del 15 con el 5 del 8 y me dio 10. Ese 10 lo sumé con el 10 del 15 y me dio 20 y luego le sumé e 3 y me dio 23”

 

 

 

 

 

 

 

Como maestra me causa una asombrosa curiosidad saber en qué estaba pensando Ramón cuando decidió utilizar tal estrategia para resolver la situación o por qué Natalia organizó las cifras así para proceder.

¿Recuerdan que les dije que hasta podría ser divertido?…aunque suene increíble, lo es…para muestra, una mañana cualquiera en Ágora durante la clase de matemáticas en la resolución del problema del día; no solo se miran los ojos llenos de emoción de los niños, si no que se palpa el esfuerzo por encontrar la manera más exótica de proponer la solución al problema, cuando todas las estrategias ya han sido narradas por los amigos y la maestra pregunta si alguien tiene una manera distinta para resolver la incógnita, nunca falta un creativo que propone uno que otro vericueto que haga más interesante el camino.

Por ejemplo: “Mario tiene 96 tarjetas de Pokemón y durante un juego en el lunch ha perdido 28, ¿Cuántas tarjetas tiene ahora Mario?

 4-5.jpg

Y es así como todos aprendemos de todos, cómo el copiarle la estrategia al amigo porque la nuestra ya no es tan eficiente, se torna una muestra de aprendizaje colaborativo y no algo reprochable, es así como el grupo crece y los maestros mucho más.

No puedo decir que soy una erudita en el cálculo, pero lo que sí les puedo asegurar es que tengo mucho más confianza en mis procesos y el bloqueo se ha ido.

 Conoce más de  Nuestro método educativo

Rubí Alonzo

Escrito por Rubí Alonzo