4 actividades para estimular el desarrollo en mi hijo de 4 años

04 de abril de 2017 / Por MariCarmen Vadillo

 El movimiento del cuerpo es parte importante del crecimiento, es uno de los vehículos para el desarrollo integral de los niños, pues permite la exploración de lo que los rodea, generando así mayor curiosidad por el entorno.

IMG_3760-1.jpgAl  moverse, los niños quieren saber cómo se sienten las cosas (frio, caliente, mojado, rugoso, duro, suave, etc.), o qué propiedades tienen (gira, rebota, pesa, etc.)  y la formación de estas primeras hipótesis abren el camino para la construcción de pensamientos más complejos, sobre los cuales se apoya el aprendizaje de la lecto-escritura, las matemáticas y la adquisición de otros idiomas.

Los niños de 4 años suelen estar muy entusiasmados con todo lo que han logrado con el cuerpo, por ejemplo: corren más rápido, brincan más alto, tienen mejor equilibrio; esto nos permite motivarlos a que realicen actividades que continúen apoyando este desarrollo de destrezas y fomentar el contacto con diferentes ambientes.

1)   Montar bicicleta:

Este ejercicio implica que el cerebro se organice de tal manera que permita que una pierna gire a destiempo de la otra; también requiere generar esta habilidad de equilibrio entre el peso y distribución del cuerpo y la bicicleta. Es una actividad divertida, que permite ampliar el vínculo entre tú y tu hijo; si recordamos la primera vez que logramos montar la bicicleta solos, recordaremos ese sentido de libertad y de gozo de ser autónomos.

2)   Escalar:

Sea en los juegos de los parques, o en las paredes diseñadas para eso.  Es la conquista de sostenernos con nuestros brazos y las piernas, poder encontrar panoramas en donde los objetos se ven más pequeños que nosotros, en donde alcanzamos a ver más allá de lo sabíamos que había.

3)   Visitas a la playa:

Nadar, flotar, sumergirse en el mar, le permite sentir todo su cuerpo envuelto por el agua, lidiar con la resistencia de las olas y las corrientes.  Jugar con la arena les permite reconocer cómo se trasforman sus propiedades cuando está seca o húmeda, la construcción de estructuras como barcos, castillos, etc. estimula su imaginación y la competencia de crear historias, volverse un narrador creativo.

4)   Juegos de mesa:

IMG_2681.jpgJuegos de contar y avanzar,
como serpientes y escaleras, memorama, dominó… son
actividades que apoyan la inclusión de los otros, es decir, tengo que esperar mi turno, aceptar que alguien más puede ganar (que se relaciona mucho con el manejo de la frustración y el enojo), refuerza la capacidad de contar, asimilando cuanto “vale” un cinco o un dos de los dados; el memorama permite estimular la capacidad de recordar, nos invita a crear estrategias para poder saber dónde se encuentran las piezas que necesito.

El jenga es un juego que reta el movimiento de nuestros dedos, manos y brazos para guardar el equilibrio de la torre; todos estos juegos apoyan la habilidad de las manos y la capacidad de concentración y de generación de estrategias, las cuales están muy ligados a las habilidades que apoyaran el proceso de escritura y las matemáticas.

 

Entonces mover nuestro cuerpo no solo implica los movimientos grandes, como saltar o escalar, también incluye los movimientos finos, como dibujar, escribir en la arena, etc.   Por eso es importante compartir estas experiencias con nuestros hijos, sabiendo que lo que está sucediendo también fortalece su desarrollo integral.

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MariCarmen Vadillo

Escrito por MariCarmen Vadillo